Cómo funciona el promedio de encuestas

Lee sobre la metodología utilizada en el promedio de encuestas de TheElectoralReport.

Hay infinidad de promedios de encuestas circulando por ahí afuera. Todos se llaman de la misma manera, pero no todos tienen la misma metodología y transparencia.

Si en TheElectoralReport decidimos publicar un promedio de sondeos actualizado es porque podemos ofrecer una herramienta empírica basada en el análisis de más de 5.000 encuestas, para tratar de entender el comportamiento presente y futuro de las tendencias en intención de voto.

En las próximas líneas hablaremos de su metodología detalladamente.

[Consulta aquí el Promedio de Encuestas]

Qué es un promedio de encuestas

 
El objetivo del promedio de encuestas es ofrecer una lectura de consenso sobre el estado de la carrera electoral. Por tanto, no es una predicción de lo que pueda ocurrir en unas eventuales elecciones, sino que ofrece la fotografía del estado de las encuestas en ese preciso momento.


El promedio de encuestas de TheElectoralReport es más conservador cuando no hay elecciones convocadas y se vuelve más agresivo a medida que vayamos acercándonos a una convocatoria electoral. 

Es lo que se llama el rango de evaluación y determina cuántos días se tendrán en cuenta para la realización del promedio. Tal y como se ve en el gráfico que sigue, adquiere una forma exponencial decreciente.

De esta manera, el promedio será más estable durante los meses ausentes de elecciones, ya que añadirá las encuestas más repartidas en el tiempo. Esto contendrá las subidas y bajadas artificiales propiciadas por encuestas outliers y el promedio necesitará más sondeos para «creerse» los últimos movimientos.

En cambio, en la medida que se acerquen las elecciones, el rango de evaluación se estrechará y el promedio será más agresivo. Esto sirve para poder captar los últimos movimientos—provocados por alguna noticia de calado, un debate televisivo etc.—antes de acudir a las urnas.

 

Dicho esto, el promedio de encuestas de TheElectoralReport, se realiza en 3 pasos.

Paso 1: Recogida de encuestas

 
Antes de nada, hay que recopilar los sondeos de intención de voto publicadas para la carrera electoral. A priori no hay ninguna razón por la que una encuesta no deba formar parte del promedio, pero sí que hay unas pocas excepciones.

  • Encuestas partidistas. Las encuestas patrocinadas por los partidos políticos no toman parte en el promedio a no ser que una carrera electoral carezca de sondeos. Esto se debe a que, normalmente, las encuestas internas de las formaciones políticas suelen ser filtradas a la prensa por intereses partidistas. Por ejemplo, cuando el partido en cuestión está bien situado en las encuestas. Además, en muchas ocasiones la información proporcionada en el sondeo no es completa y suelen tener sesgos considerables en favor del partido que los encarga.
  • Proyecciones de voto. Las proyecciones basadas en encuestas no participan en el promedio de sondeos. Es preferible que las encuestas no estén promediadas entre ellas de antemano. Esto supondría, además de perder la trazabilidad de los sondeos, perder el conocimiento del peso que toma cada encuesta en la ponderación final.
  • Si una encuestadora publica varios resultados de la misma encuesta con diferentes escenarios, se utiliza el escenario central. Por ejemplo, cuando un sondeo considera a un nuevo partido que no se ha confirmado, una posible coalición, candidaturas con cabezas de lista alternativas o diferentes escenarios de participación.
  • Las encuestas pueden ser excluidas del promedio si presentan evidentes signos de manipulación o malas prácticas.

Paso 2: Ajustando el House Effect

 
El House Effect es el sesgo continuado que tienen las encuesta en favor o detrimento de cada uno de los partidos políticos de las distintas carreras electorales. Es decir, cuánto sobreestima (o infraestima) una encuestadora a un partido comparando con el promedio. Se calcula para cada partido en cada carrera electoral por separado.

En los sondeos de las elecciones generales, por ejemplo, las encuestadora NC Report/La Razón tiene un sesgo favorable al Partido Popular. De la misma manera, el CIS mantiene un sesgo considerable en favor de Partido Socialista, acentuado desde la llegada de José Félix Tezanos.

Estos sesgos no son necesariamente perjudiciales para el promedio. Por una parte, las encuestas con sesgos continuados en el tiempo son más fáciles de predecir, por lo que también es mas sencillo corregirlas.

Por otra parte, hay veces que las encuestas atípicas como las mencionadas obtienen buenos resultados en las elecciones. Es por esto que se realizan los siguientes ajustes al House Effect.

  • Se realiza un análisis de regresión para revertir el House Effect a la media, utilizando el promedio encuestas prolongado en el tiempo.

  • Se ajusta el House Effect a la desviación respecto a resultados electorales, según la variabilidad que es capaz de explicar en la regresión lineal. Es decir, ¿Qué parte del House Effect es debido al error final de la encuesta en las elecciones?

  • Se da más crédito a las encuestadoras con más sondeos en la base de datos. Por ejemplo, si una encuesta tiene 2 o 3 sondeos publicados no se conoce si los sesgos son continuados en el tiempo, por lo que el valor del House Effect se acercará a cero. En cambio, si la encuestadora ha cubierto diferentes carreras electorales y tiene una cantidad significativa de encuestas publicadas con sesgos en la mima dirección, se utilizará el House Effect en su totalidad.

Para finalizar, el promedio ajustará las encuestas mediante el valor del House Effect, dependiendo si la encuestadora históricamente ha infraestimado o sobreestimado al partido político en cuestión.

 

Paso 3: Ponderación de las encuestas

 
Por último, se realiza una media ponderada de las encuestas según los siguientes criterios.

  • La calidad de la encuestadora. Se han estudiado los errores históricos de las encuestas comparando con cómo se esperaba que hicieran en cada una de las carreras electorales. Se puntúa la calidad de la encuestadora dando más peso a las encuestadoras de mayor calidad.
  • Tamaño de muestra. Las encuestas con mayor tamaño de muestra obtienen más peso en el promedio. Si una encuesta no publica la muestra, se toma como referencia la muestra mediana de esa encuestadora y, en el caso de que no haya publicado nunca, se utiliza la muestra mediana de la carrera electoral que cubre.
  • Días restantes. Esto se calcula desde el último día de trabajo de campo hasta el día de las elecciones. Cuantos menos días queden para las elecciones, más peso obtiene el sondeo en el promedio. Las encuestas van perdiendo peso exponencialmente. El día de las elecciones, por ejemplo, los sondeos con 2 semanas de antigüedad pierden la mitad de su valor.
  • Trackings. Las encuestadoras que realizan trackings–publicando encuestas día tras día con muestras agregadas—pierden su valor y se consideran como una sola encuesta por cada 7 días. Además, todas las encuestas que se han publicado en esa semana reciben un peso desigual, dando más valor a las más recientes recientes.

Así es como funciona el promedio de encuestas de TheElectoralReport. Si ves algún error o tienes alguna duda y/o sugerencia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

ETIQUETAS

Comparte este artículo

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on linkedin
Share on telegram

Te podría interesar